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02
Mar
2026
El Ayuntamiento de Almendralejo pierde el contrato del agua… después de casi veinte años cobrándola

¿Dónde estará el maldito contrato del agua?
Hace dos años la Plataforma contra la Contaminación de Almendralejo inició un procedimiento usando los cauces legales para obtener información sobre la gestión del agua potable y su coste económico, habidas cuentas del derroche continuado de agua en la piscina municipal. Después de estos dos años solicitando información, la respuesta oficial es tan insólita como alarmante: el Ayuntamiento reconoce que no encuentra el contrato que regula la gestión del agua en Almendralejo.
Sí, no encuentran el contrato firmado en 2006 con URBASER S.A. (actual SOCAMEX / Aqlara), así como la ampliación aprobada en 2012.
No está. No aparece. No consta en la unidad responsable.
Durante casi veinte años se ha gestionado —y cobrado— un servicio público esencial sin que el Ayuntamiento conserve, o al menos localice, el documento que fija las condiciones, derechos y obligaciones de la concesionaria.
Primero dijeron que ya lo habían enviado
El Ayuntamiento comunicó que la documentación había sido remitida. El Defensor del Pueblo dio por cerradas sus actuaciones basándose en esa afirmación.
Pero no había llegado nada.
Cuando finalmente envían documentación, el contrato —el documento clave— sigue sin aparecer.
Dos años buscando… y el contrato no está
Tras dos largos años de reclamaciones, recursos y escritos, el resultado oficial es que el Ayuntamiento admite que no encuentra el contrato del agua.
Resulta difícil no hacer una reflexión irónica: para cobrar el recibo del agua no parece haber ningún problema de localización documental. Para encontrar el contrato que regula ese cobro, en cambio, la búsqueda se prolonga durante años… sin éxito.
Si esto no afectara a un servicio esencial y al dinero de todos los vecinos, parecería una comedia administrativa.
Pero no lo es.
Lo verdaderamente grave
No estamos hablando de un papel cualquiera. Hablamos de:
• El contrato que regula un servicio público básico.
• Las condiciones económicas pactadas.
• Las posibles prórrogas y modificaciones.
• El equilibrio financiero de la concesión.
Si el contrato no se encuentra, la situación es gravísima.
Y si existe, pero no se entrega, también.
Lo que sí está claro es que la capacidad de gestión de nuestro Ayuntamiento deja mucho que desear y, sin duda, hace que perdamos la confianza en él.
Por eso la Plataforma ha solicitado la intervención del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno para que obligue al cumplimiento efectivo de la ley.
Porque la transparencia no es un favor que concede la Administración cuando le apetece. Es una obligación legal.
Y en este caso, la gestión documental del contrato del agua en Almendralejo deja más preguntas que respuestas.
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02 de marzo de 2026
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